Historia

Los orígenes de la Cofradía son inciertos, siendo la referencia escrita más antigua un Real Decreto de Felipe V, de fecha 17 de Marzo de 1737, que obra en la Biblioteca de la Diputación Provincial de Valencia, en el que se estableció y confirmó los Capítulos por los que se regiría el Gremio de Sastres, Roperos y Calceteros de Alzira, haciendo mención a la procesión del Viernes Santo y quienes debían ser los portadores del “Pendón o Bandera” del Huerto.

En 1995 el Archivero Municipal, Don Aureliano Lairón Plá al transcribir los estatutos de los oficios de sombrereros y zapateros (1761) y de los tintoreros y cordoneros (1770), de la Villa de Alzira proporciona la noticia más antigua que se conserva en el archivo alzireño de la existencia del Paso de la Oración en el Huerto. En el capítulo 31 de las ordenanzas nuevamente establecidas por el oficio de sombrereros y zapateros de la villa de Alzira, se establece:

[…] que siempre y quando viniese a este oficio la Ynsignia del Santo Huerto en la procesión del Viernes Santo, que los dos maestros más antiguos tengan obligación de llevar los pendones, baxo la pena que le pereciese al clavario conveniente, aplicada a gastos de este oficio

Y en el capítulo 12 de las ordenanzas que deberán observar el gremio de tintoreros y cordoneros que se intenta crear en la villa de Alzira:

Y assimismo en la procesión del Viernes Santo, siempre y quando este gremio concordase con los demás de esta villa el asistir a dicha procesión, devan los mismos dos maestros mas modernos llevar o arrastrar los pendones de la custodia o ynsignia del Huerto, y los maestros de tabla las achas del gremio, poniéndose en el lugar que les toque.

Así pues, se constata que en el siglo XVIII consta la existencia del paso procesional de la Oración en el Huerto vinculada con los distintos gremios de la localidad, y esta Cofradía, al igual que algunas otras, se encontraban integradas en la antigua Cofradía de la “Preciosisima Sangre de Nuestro Señor Jesuscristo”.

A partir de aquel año de 1761, y durante los años siguientes se pierde en el tiempo la historia de la Cofradía, no obstante parece ser, en función de los referidos Reales Decretos y de otros similares relacionados con otras Cofradías, que todas ellas estaban integradas en una Cofradía madre, de la que en diferentes intervalos de tiempo, eran asignadas a distintos gremios u oficios de la Villa, por ello se observa que en el Real Decreto de 18 de Marzo 1737, se refería al Gremio de Sastres, Roperos y Calceteros de Alzira, y el Real Decreto de 1761, a los oficios de sombreros, zapateros, y también tintoreros y cordoneros.

Lo expuesto nos induce a pensar que las diferentes Cofradías, dependían por tanto de la Cofradía madre, que se denominaba “Cofradía Cristo de la Sangre” (Crist de la Sang). Y en consecuencia, periódicamente o en determinados plazos de tiempo, las Cofradías eran atribuidas a diferentes gremios u oficios, por ello se observa que en diferentes años o tiempos, esta Cofradía y su paso o imagen, atribuyéndose su custodia o conservación a diferentes gremios u oficios.

Esto no es una originalidad de la Semana Santa de Alzira, puesto que así se da en distintas poblaciones en las que celebran la Semana Santa, tan conocidas como en Cartagena, donde la Cofradía madre es conocida como “Los Californios”, y de la cual derivan las de los diferentes Pasos. Así ocurre también en Málaga, Córdoba y Sevilla, y posiblemente en muchísimas otras Ciudades de nuestra geografía.

En el siglo XIX con la desaparición del sistema gremial, la Cofradía quedó vinculada a los labradores y hortelanos de la partida municipal de Vilella, los cuales procesionaron el paso hasta su destrucción al inicio de la Guerra Civil española.

El paso, las insignias y toda la documentación de la Cofradía fue destruida por las llamas (al igual que la práctica totalidad de los pasos de la Semana Santa de Alzira) los días 12 y 13 de mayo de 1936.

Tras la Guerra Civil, se procedió a la restauración de los pasos procesionales destruidos e incendiados. Don Lisardo Piera Rosario, en aquel momento Alcalde de Alzira, se plantea la idea de que el escultor Don Antonio Ballester Vilaseca realice la totalidad de los pasos. Sin embargo, dicha idea únicamente fructificó en tres pasos: el del Huerto, el Sepulcro y el Gólgota.

Para explicar la forma en que se refundaron estas Cofradías y se asignaron los nuevos pasos, transcribimos el artículo publicado por el diario Levante en una separata dedicada a la Semana Santa de la ciudad de Alzira, escrito por Ferrer Camarena, siendo Alcalde Don Bernardo Andrés Bono:

Esta viejísima Cofradía, antes de nuestra Cruzada, la componían los huertanos de esta ciudad, siendo pasto de las llamas en el año 1936, la imagen de la Oración de Jesús en el Huerto, y dada la circunstancia de que los exportadores tradicionalmente tenían la del Santo Sepulcro, y habiendo la Jefatura local de F.E.T y de las J.ON.S estimado el hacer este paso para la Falange, y además que por los hortelanos no fue reconstruido el paso que tenían, se estimó acertadamente por los exportadores que el paso de la Oración de Jesús en el Huerto pasara a ser para ellos, lo que por tal motivo y con el mejor de los propósitos fue realizado…

En definitiva fue la Asociación del Comercio a la que se le encargó por parte del Ayuntamiento, el hacerse cargo de paso de la Oración de Jesús en el Huerto, abonar el precio pactado a su autor el escultor Don Antonio Ballester Vilaseca, y proceder a la reorganización de la Cofradía.

El nuevo paso procesionó por primera vez el Viernes Santo de 1943, habiendo sido bendecido en el almacén de Don Emilio Peris, sito en la calle Doctor Ferrán número 118 de esta ciudad.

Inicialmente se depositaba en una hornacina en la entrada de la Iglesia-Parroquia de la Encarnación, mas teniendo necesidad la Iglesia de dicho punto de ubicación, así como la incomodidad de la entrada y salida anualmente del paso, previa las diligencias procedentes y acuerdos y desacuerdos que ello motivó, se llegó a la conclusión de habilitar un local existente en un lateral de la Iglesia, que además tenía la ventaja de posibilitar su entrada y salida independientemente por puerta a la calle.

Este local fue adaptado y modificado expresamente, teniendo las dimensiones de anchura estrictamente necesarias, para que pudiera entrar el paso con su carro, quedando habilitado como una capilla lateral de la Iglesia de la Encarnación.

Las obras que fueron necesarias para realizar la referenciada capilla, fueron sufragadas por la propia Cofradía, mediante la obtención de crédito bancario, el cual se amortizó en los años siguientes.

Finalizadas las obras de dicho local, fue inaugurado y bendecido el 23 de Marzo de 1958, siendo padrinos los Sres. Flor Ortells y Garrigues Llopis, y de cuyas efemérides se editaron unas postales conmemorativas de las que aún se conserva una de ellas, que se reproduce seguidamente.

El paso, desde entonces, se conserva y está expuesto al público en dicha Capilla lateral de la Iglesia de la Encarnación de Alzira, pudiendo ser visitada por todos los fieles.